16 de diciembre de 2015

Ensayo sobre la novela contemporánea: Elegir un buen libro


J. K. Rowling.

¿Cómo elegir un buen libro? Entre miles de títulos, ¿cuál leer? Entrar en una librería o revisar los catálogos digitales puede producir vértigo, pues las ofertas son impresionantes.
Tengamos en cuenta que, en el arte, vender bien no quiere decir que el producto tenga alta calidad. Entonces, ¿cómo valorar una obra? En verdad, resulta muy difícil de definir.
Sin embargo, con frecuencia escuchamos a un crítico afirmar que cierta película, poemario o canción es de lo mejor de la época. Esta apreciación proviene de alguien que hizo ciertas comparaciones. Al final de cuentas constituye una opinión respetable según la trayectoria de quien la emite. Pero el arte no es, en realidad, una competencia, aunque puede indignar a algunos la falta de reconocimiento a creadores de enormes méritos o la sobrevaloración de ciertos autores.
La publicidad, generalmente, confunde a mucha gente. La solapa, el cintillo y la contracarátula, cuando nos ofrecen maravillas, forman casi siempre parte del manejo editorial. De igual manera, las sucesivas traducciones, los numerosos premios y las adaptaciones al cine de un libro aumentan el interés en la mayoría de compradores. Hay que tener tino para no llevarse una decepción.
¿Son El código Da Vinci (The Da Vinci Code, 2003), del estadounidense Dan Brown, y El alquimista (O alquimista, 1988), del brasileño Paulo Coelho, con 80 millones y 65 millones de ejemplares vendidos, grandes novelas? ¿Pasa lo mismo con la serie de siete novelas fantásticas cuyo protagonista es Harry Potter (1998-2007), de la inglesa J. K. Rowling, que hasta 2013 sumaban más de 400 millones de copias vendidas? No, son narraciones de gran consumo de determinada época, pero de escasa calidad literaria.
Lo mismo sucede con las novelas de James Patterson, quien solo en 2015 recaudó 89 millones de dólares. Sus historias, en las que el personaje principal es el detective y psicólogo forense Alex Cross, lo han colocado como un supervendedor indiscutido hace ya varios años. Por desgracia, estas cifras astronómicas no corresponden con su talento artístico.
¿Qué cualidades tiene una buena novela? En El pez en el agua (1993), Mario Vargas Llosa nos ayuda a encontrar la definición: «Una novela lograda es una esforzada operación intelectual, el trabajo de un lenguaje y la invención de un orden narrativo, de una organización del tiempo, de unos movimientos, de una información y unos silencios de los que depende enteramente que una ficción sea cierta o falsa, conmovedora o ridícula, seria o estúpida».

Haruki Murakami.

Elegir un buen libro reciente es mucho más complicado. En cambio, con los «clásicos» no hay pierde. En Tokio Blues (ノルウェイの森, 1987), del japónes Haruki Murakami, un personaje leía mucho, pero tenía por principio no adentrarse en una obra hasta que hubieran transcurrido treinta años de la muerte del autor. ¿Por qué? «No es que no crea en la literatura contemporánea, pero no quiero perder un tiempo precioso leyendo libros que no hayan sido bautizados por el paso del tiempo. ¿Sabes?, la vida es corta», le dice al protagonista. Sin embargo, considero que hay estupendas obras publicadas hace pocos años. Solo hay que afinar el criterio.


Callao, 30 de marzo de 2015

No hay comentarios.: